La diferencia tanto de tamaño como de peso entre Margarito y Pacquiao era muy marcada. El mexicano, de 5 pies 11 pulgadas (1.80 m), estaba aproximadamente veinte libras (9 kgs) por encima del filipino, de 5 pies 6½ pulgadas (1.69 m).
Pero esto no afectó para nada a Pacquiao quien inició con el pie en el acelerador desde la primera campana conectando por todos los ángulos a Margarito quien se veía aminorado frente al incesante ataque del fenómeno Pacquiao.
El mexicano en varias ocasiones ni siquiera podía ver los golpes que recibía debido a la rapidez con quePacquiao lo conectaba. Ya para el cuarto round Margarito presentaba heridas en los pómulos.
“El Tornado de Tijuana” tuvo su buen momento en el sexto asalto logrando incluso poner mal al filipino que lleno de coraje y valor respondió a los puños del mexicano.
Pacquiao
Ya para el último asalto Margarito lucía muy mal, muy lastimado en el rostro mientras que Manny sólo parecía estar concentrado en acabar con su rival.
Las puntuaciones de los jueces fueron las siguiente: Oren Shellenberger 119 a 109, Juergen Langos 120 a 108 y Glen Rick Crocker 118 a 110, todos a favor de Pacquiao.
La decisión fue unánime y solo había que mirar la diferencia entre los pugilistas, mientras que el campeón, se veía cansado y algo lastimado, Margarito era el vivo rostro de una paliza, con ambos ojos hinchados y los labios rotos.
De este modo Pacquiao confirma que es uno de los mejores boxeadores de los últimos tiempos y que cada golpe que manda es un mazazo en el cuerpo del rival.



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